Si estás a punto de operarte las orejas de soplillo o despegadas (o ya llevas la diadema puesta), es muy típico mirarte al espejo y pensar: “¿Y si se vuelven a despegar?” Tranquilo: en condiciones normales, una otoplastia bien realizada ofrece resultados duraderos, pero puede haber una pequeña reapertura o separación mínima de la nueva posición durante la desinflamación, y en casos concretos puede haber recidiva, es decir, que la oreja vuelva a separarse más de lo deseado.
En este post te vamos a explicar si se pueden despegar las orejas después de una otoplastia, qué causas puede haber, qué hacer y cómo evitarlo.
¿Es normal que se despeguen un poco al principio?
Sí… según a qué te refieras con “despegarse”.
- Lo habitual: tras la cirugía hay inflamación, vendaje y una posición muy pegada, es decir, la separación será muy reducida. Cuando baja la inflamación y los tejidos se asientan, puede parecer que la oreja se separa un poco. Se considera una mínima separación posterior dentro de la evolución esperable.
- Lo que no sería normal: que con las semanas/meses la oreja vaya abriéndose claramente, o que una oreja quede mucho más proyectada que la otra, especialmente si se acompaña de dolor, bulto, supuración o cambios llamativos.
Diferencia entre asentamiento y recidiva
La diferencia clave entre asentamiento y recidiva está en la magnitud y el motivo del cambio: el asentamiento son cambios pequeños y graduales que aparecen conforme baja la hinchazón y los tejidos se van acomodando, mientras que la recidiva implica que la oreja pierde parte de la corrección lograda en la cirugía porque ceden las suturas internas, el cartílago “tira” hacia su forma previa o influyen factores relacionados con la técnica o los cuidados postoperatorios.
Por qué se despegan las orejas después de una otoplastia
Aunque no debería pasar si todo va perfecto durante y después de la intervención, sí puede ocurrir en un porcentaje pequeño. Las causas más repetidas son estas:
Técnica quirúrgica y fijación interna
Si el cartílago no se moldea o fija de forma estable (suturas, puntos internos, etc.), el resultado puede no ser permanente. Estaríamos hablando de una otoplastia mal hecha.
Cartílago rebelde y factores individuales
Hay orejas con cartílago más grueso o elástico y personas que cicatrizan distinto. Eso puede hacer que el tejido tienda a recuperar parte de su forma previa.
Postoperatorio: presión, golpes y hábitos
Dormir de lado sin protección, manipular la zona, usar cascos/auriculares que presionen o un golpe tonto pueden fastidiar la fijación mientras todo está frágil.
Material de sutura y tipo de técnica
Dependiendo de la técnica y del material (reabsorbible o no), puede haber más o menos riesgo de que con el tiempo la oreja se separe.
Cuándo preocuparse por una oreja despegada tras la otoplastia
Pide revisión si notas cualquiera de estas situaciones:
- La oreja se proyecta cada semana más a partir de la 2.ª–3.ª semana.
- Hay asimetría evidente (una se abre y la otra no).
- Dolor que no mejora, calor local, enrojecimiento progresivo.
- Supuración, mal olor o fiebre.
- Un bulto duro/creciente o sensación de “tensión” interna constante.
Ojo: no es para entrar en pánico, sino para que vayas a consulta. Cuanto antes se vea, más fácil es actuar.
Qué cambios esperar tras una otoplastia
Cada cirujano marca su pauta, pero como orientación general:
- Primeros días: inflamación + vendaje. La oreja suele verse hipercorregida.
- 1-3 semanas: baja la hinchazón y empieza el asentamiento; aquí es donde mucha gente cree que se está despegando.
- Hasta tres meses: el resultado se estabiliza progresivamente. La otoplastia un año después ya se ha normalizado por completo.
Cómo evitar que se despeguen las orejas tras la otoplastia
Aquí te dejamos algunas recomendaciones a tener en cuenta tras tu otoplastia para reducir las posibilidades de que se despeguen.
- Usa la banda/diadema siempre después de la operación y durante el tiempo indicado (especialmente al dormir).
- Duerme boca arriba al inicio y evita apoyar la oreja.
- Nada de cascos, diademas apretadas, gafas que presionen la zona (si te molestan, coméntalo).
- Evita deportes de contacto y ejercicio intenso el tiempo que te indiquen (muchos centros hablan de varias semanas).
- No te toques las orejas para comprobar si están pegadas.
Si estás pensando en someterte a una otoplastia, la mejor recomendación es que te pongas en manos de un cirujano plástico especialista y con experiencia para evitar que puedan surgir problemas tras la operación.


